BARCO Y DOCUMENTACIÓN AL DÍA

Parece que este duro invierno empieza a remitir y ya vamos volviendo la vista a la mar. Antes de hacernos de nuevo a la mar, sería conveniente, aparte de poner a punto la embarcación, hacer un repaso de la documentación del barco y del patrón.

 

Por parte del patrón, siempre debe llevar consigo durante las navegaciones su título, el cual debe ajustarse a la embarcación y a la zona de navegación; recordamos que excederse de los limites del título es tan grave ante la ley como carecer del mismo. Igualmente debe estar en vigor, es decir, si esta caducado no se puede navegar. La renovación no implica más problema que hacerse un certificado medico, unas fotos y pagar unas tasas.

 

Por parte de la embarcación hay que comprobar algunas cosas más.

 

Matricula de la embarcación: Comprobar que llevamos rotulado en ambas amuras (costados de proa) la matricula, que constará de lista (7ª para embarcaciones de recreo de uso no lucrativo), letras correspondientes a la Provincia Marítima, distrito marítimo, folio y año, todo ello separado por guiones. Ejemplo, 7ª-VA-3-01-02, Lista 7ª, de la provincia de Valencia, del distrito marítimo 3, folio 1 del año 2002. Estos datos figuran en la hoja de asiento de la embarcación.

 

Contrato de seguro: Desde el 1 de julio de 1999, es obligatorio disponer de un seguro de responsabilidad civil para las embarcaciones de recreo, incluyendo las motos acuáticas. Real Decreto 607/99, BOE 103. Por tanto hay que llevar siempre en la embarcación la póliza del seguro acorde con las coberturas exigidas por la ley (Como mínimo: 120.000 €. por victima, máximo 240.000 € por siniestro, y 96.000 € para daños materiales) y el recibo en vigor.

 

Licencia de Navegación: Las embarcaciones de recreo de menos de 20 TRB/GT (toneladas de registro bruto) y mayores de 6 metros, están obligadas a llevar su licencia de navegación donde la Capitanía Marítima inscribe las características de la embarcación, la titulación mínima necesaria, la duración del permiso de navegación o despacho, y demás requisitos o anotaciones. Esta Licencia de navegación debe tener todas sus anotaciones sin caducar y debe llevarse en el barco.

 

Certificado de Navegabilidad: el Certificado de Navegabilidad del barco es el documento acreditativo de que la embarcación es apta para navegar y el equipo de seguridad y salvamento es el adecuado para la categoría de navegación dada a la embarcación.

Las embarcaciones de eslora inferior a 6 metros y sin fines lucrativos, es decir de la lista 7ª, no están obligadas a reconocimientos periódicos, en su certificado debe constar la frase “SIN CADUCIDAD”.

Las embarcaciones de más de 6 metros y menos de 24 metros, sin fines lucrativos y que no sean de madera están sujetas a un reconociendo periódico cada 5 años como máximo. Las de madera y las de fines lucrativos (Lista 6ª) deberán pasar, además, un reconocimiento intermedio entre el segundo y tercer año.

Los usuarios de las embarcaciones de recreo son los responsables de que esté abordo del barco el material de seguridad que figura en el certificado de navegabilidad y que esté en vigor.

Es decir, es el momento de comprobar que las bengalas y demás pirotecnia no estén caducadas, y en tal caso, cambiarlas. Hay que revisar el número de chalecos y que estén en buen estado. Comprobar que los extintores estén revisados, así como cualquiera de los otros elementos de seguridad que debamos llevar en el barco. Hay que concienciarse que todo es por nuestra seguridad y la de los que nos acompañan, no porque nos multe o no la Guardia Civil hay que llevar chalecos salvavidas para todos los que vamos abordo, sino porque nos puede salvar la vida.

 

El Despacho: Por último debemos comprobar que el despacho del barco está en vigor. En la libreta de navegación la Capitanía Marítima, una vez comprobada la validez de todos los documentos y certificados arriba mencionados, nos anota el periodo por el que nos autoriza a navegar, que en las embarcaciones de más de 6 metros de lista 7ª suele ser de 5 años, y en las de menos de 6 metros, ilimitada, coincidiendo con la caducidad del certificado de navegabilidad.