Desde 1.999, España es el país pionero en lo que atañe a inspecciones técnicas especificas para embarcaciones no profesionales. La ley que regula esta actividad permite realizarla a empresas privadas colaboradoras de la Administración en todo el territorio nacional, ya que en Europa queda restringido al ámbito de las embarcaciones profesionales.

El objeto de estas inspecciones no es otro que el de certificar la puesta a punto y el estado de la embarcación, aplicado en el contexto de las embarcaciones de recreo. Por lo tanto, las entidades colaboradoras comprobaran que el equipo obligatorio de seguridad, contra incendios y radiotelefonía este en buen estado de uso y su periodo de caducidad y/o revisiones obligatorias. Pero lo más importante es el análisis exhaustivo, periódico y obligatorio que realizan los inspectores a las embarcaciones, tanto en seco como a flote para expedir o renovar el Certificado de Navegabilidad, sin el cual no podremos despachar el buque, para salir a la mar.

La referida anteriormente Inspección Técnica se realiza en base a unos informes tipificados por el Ministerio de Fomento, donde se especifican los apartados que deben ser analizados y testados; según estas pruebas se dictamina el estado del barco, en tres amplios conceptos:.

  • A.- APTO.- La embarcación cumple sin deficiencias todos los puntos testados.

  • B.- APTO CON DEFICIENCIAS LEVES.- Se emitirá en el caso de que la embarcación presente leves deficiencias que no afectan a la seguridad de su uso en la mar. Las anomalías encontradas serán anotadas y se revisaran en una nueva inspección, una vez subsanadas. Si el Armador demuestra, que estas anomalías leves han sido subsanadas por medio de informe técnico y/o factura de reparación por un profesional, la inspección puede no ser necesaria, aunque esto queda sujeto siempre a la subjetividad del inspector.

  • C.- NO APTO.- En este caso el inspector no puede sellar el Certificado de Navegabilidad y debe comunicar a la Capitanía Marítima que la embarcación no está en condiciones para hacerse a la mar con seguridad. Normalmente se dan dos meses de plazo para subsanar las deficiencias.

 

A continuación especificamos un listado de deficiencias graves (detallados en el Real Decreto de aplicación), que el Armador ha de vigilar para que su embarcación esté lista para pasar la inspección.

- Estanqueidad.

- Deformaciones de importancia en el casco.

- Ventilación no adecuada del compartimiento motor.

- Funcionamiento no correcto del sistema de gobierno.

- Funcionamiento deficiente del sistema de achique, tomas de mar y sistemas no contaminantes (tanque aguas grises).

- Fallo en los equipos de comunicación.

- Equipo de seguridad y incompletos y/o fecha de caducidad vencida.

- Deficiente funcionamiento de las luces de Navegación.

- Baterías deficientemente instaladas o con bajo nivel de carga.

- Alto nivel en lo que respecta a gases y ruidos.

- Funcionamiento incorrecto del equipo de navegación así como del equipo contra incendios.

 

Hemos de hacer notar que al margen de lo que especifica la ley, habrá otras cuestiones que quedaran al criterio subjetivo del Inspector y que nos pueda retrasar la renovación del Certificado de Navegabilidad.

Por lo tanto es conveniente que para la realización de la ITB, preparemos la embarcación como nos gustaría hacerlo para salir a navegar, limpio, en orden, seco, casco pintado, cines y tomas de mar limpias, así como su instrumental, libros de consulta, cartas de navegación, documentación, póliza de seguros y libro instrucciones de uso en orden y dispuestos para su uso, accesibles y fácilmente comprobables.

Una vez realizada y pasada con éxito la inspección, el Certificado de Navegabilidad, convenientemente sellado y firmado por la entidad colaboradora, se debe presentar en Capitanía Marítima, para proceder al despacho de la embarcación, que normalmente se hará constar en la Licencia y/o Rol de Navegación, con la periodicidad que refleje el Certificado. Estos documentos nos deben acompañar siempre en el barco y estaremos en condiciones de disfrutar de la navegación en una embarcación con aptitudes para tal actividad.

 

M .RODRÍGUEZ AGUIRRE.