Cuando navegamos nos podemos ver envueltos en algún tipo de percance personal o relativo a nuestra embarcación que nos lleve a encontrarnos en una situación de emergencia marítima que conlleve el que necesitemos algún tipo de asistencia.

 

Por esta razón es necesario que tengamos claros todos los conceptos relativos a este tipo de servicio recibido en la mar.

 

El término Asistencias Marítimas se utiliza indiscriminadamente de tal forma que la jurisprudencia ha sentado una línea doctrinal en la que dentro de este término se engloba los de auxilio, salvamento, asistencia y socorro, diferenciando entre:

 

Auxilio: ayuda marítima a un buque sometido a un peligro no inminente ni extraordinario.

Salvamento: ayuda marítima a un buque sometido a un peligro inminente, grave y acuciante.

 

En cuanto a la distinción entre el salvamento y el remolque

 

Remolque: figura contractual en la que, a cambio de un precio (cierto o por determinar a posteriori) se presta un servicio de tracción o empuje a un buque en condiciones ordinarias de navegación.

 

Salvamento: consiste en una ayuda, quizá plasmada en un remolque, prestada a un buque en situación de peligro de perderse, que genera un derecho a una remuneración.

 

Cualquier asistencia marítima prestada a una embarcación que se encuentre en peligro da derecho a una remuneración.

 

Salvamento de personas: todo Capitán o Patrón tiene el deber de prestar auxilio a cualquier persona que se halle en peligro de desaparecer en el mar, siempre que ello no entrañe grave peligro para su buque y para las personas que se encuentren a bordo.

 

A principios de los años 90 la ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante llevó a cabo la publicación del servicio de búsqueda, rescate y salvamento marítimo, prevención y lucha contra la contaminación, remolque, etc., así como la de aquellos complementarios de los anteriores, cuya gestión, en el ámbito estatal, ha quedado encomendada a SASEMAR (Sociedad de Salvamento Marítimo), ejecutando las competencias atribuidas por la mencionada Ley a la administración marítima estatal, sin perjuicio de las que también corresponden en esta materia a las comunidades autónomas.

 

 

Teniendo todo lo anterior claro, nos interesa conocer a quien debemos acudir y cuanto nos puede costar.

 

Debemos tener en cuenta que los servicios de Guardacostas Americano y Canadiense, por citar algunos, únicamente se dedican al salvamento de vidas humanas, dejando el resto de servicios a iniciativas comerciales privadas.

 

Actualmente en España la Sociedad de Salvamento, es la empresa que dispone de más medios aeromarítimos para efectuar asistencias marítimas, incluso tiene contratada a una empresa de salvamento para efectuar labores de reflotamientos, extracciones de restos, de combustible, etc., por lo que si efectuamos la llamada de solicitud de asistencia a través de la radio o del teléfono de emergencias 900 202 202 recibiremos contestación inmediata y un medio adecuado será enviado en nuestra ayuda, si lo solicitamos.

 

La Sociedad de Salvamento tiene unas tarifas publicadas en el BOE núm. 220 de 13.09.02, corregidas por el BOE núm. 256 de 25.10.02, que se encuentran a disposición de los usuarios en los medios de salvamento aeromarítimos y que se aplican a las actividades de remolque, transporte de personas y medios técnicos y materiales así como a cualquier asistencia en la mar, excepto aquellas susceptibles de ser calificadas como prestación del Servicio Público de Salvamento por la legislación aplicable.

 

En estas tarifas, para buques en general, para embarcaciones menores de 5 metros de eslora, el precio por hora de servicio es de 42,70 euros y para embarcaciones entre 5 y 20 metros de eslora, la tarifa máxima aplicable es de 170,80 euros por hora.

 

En las mismas tarifas el precio por hora de utilización de helicóptero es de 1970,15 euros.

 

Hay que tener claro que estas tarifas son de aplicación en caso de ausencia de peligro grave e inminente para las embarcaciones, en caso de que no sea así se estará a lo acordado entre “salvador” y “salvado” y en su defecto a lo que dicten los Juzgados Marítimos Permanentes o el Tribunal Marítimo Central.

 

En resumen, salvar vidas humanas es obligatorio y gratuito, pero el auxilio, remolque, salvamento o ayuda prestada para recuperar bienes esta sujeta a costes, que en muchos casos pueden ser altos. Por lo que aconsejamos contratar con nuestro seguro la cobertura de estos servicios, que además tienen un coste bajo. Y en caso de necesitar ayuda optar si es posible por llamar a SASEMAR, ya que dispone de los mejores medios, sus servicios están regulados por la Administración, y su uso es admitido y recomendado por la mayoría de las compañías de seguros.