Uno de los miedos esperados a consecuencia de la Copa América, era la subida de los precios de amarre. Pues bien, no se ha hecho esperar. La subida del precio de los amarres, en venta o en alquiler, ha sido desorbitada, tanto en Valencia, como en cualquiera de los puertos de la provincia y de la Comunidad Valenciana en general y además, la mayoría han colgado el cartel de no hay amarres.

 

Era lógicamente previsible. El evento a empujado a comprar a los que estaban pensando en ello, los que iban a vender se lo piensa o suben precios ante la demanda, los que buscaban lícitamente hacer negocio han encontrado su momento, los náuticos han aprovechado para hacer sus reajustes de precios, y todo ello en conjunto a desembocado en una importante subida de los precios, que esta calentado los humos entre los usuarios y, como mínimo, asustando a los que se asoman por primera vez a este mundillo.

 

Pero sin animo de ser demasiado optimistas, creemos que lo malo ya ha llegado a su tope, y que lo bueno está por llegar. Si analizamos la situación a medio plazo, es lógico que ante una oferta de puntos de amarre prácticamente nula, con listas de espera en la mayoría de puertos desde hace ya algunos años, y teniendo en cuenta que un puerto deportivo no se construye en dos días, el impacto inmediato causado por un evento del calibre de la Copa América sea una subida espectacular de los precios de los amarres existentes, que insistimos ya eran escasos de por sí.

 

Ahora bien, también ha habido un efecto positivo inmediato que no podemos dejar de ver. Prácticamente todos los puertos han solicitado ampliaciones del número de amarres, proyectos como el esperado nuevo Club Náutico de Cullera están más cerca,- de hecho aconsejamos a los interesados que se pongan en contacto con el club náutico de Cullera lo antes posible - , la Generalitat Valenciana anunció inmediatamente la creación de unos 10.000 nuevos amarres en nuestra Comunidad, se están oyendo rumores cada vez más fuertes sobre la posible construcción de un nuevo puerto deportivo de grandes dimensiones en el puerto comercial de Sagunto, aparte de la nueva reforma del actual puerto Siles, y no podemos olvidar que en el 2008, tras finalizar la Copa América, Valencia contará con las mejores instalaciones náutico deportivas en la dársena interior del puerto, que lógicamente se sumarán a la ampliación de la oferta de amarres en nuestra Comunidad. Es por tanto de esperar, que la ampliación a medio plazo de la oferta de amarres de una forma importante, genere un efecto del precio a la baja, que contrarreste las notables subidas actuales y racionalicen el precio de mercado.

 

De todas formas, hay que tener claro que costa hay la que hay, y el amarre será siempre un bien escaso. Hay que ir buscando otras formulas que permitan acceder a la practicas de los deportes náuticos al cada vez mayor número de personas interesadas, como pueden ser los clubes de alquiler, la multipropiedad, el amarre en seco, y otras tantas posibles ideas, que ahora tienen una parrilla de lanzamiento idónea.