El Real Decreto de 1.999 recogía la normativa para regular esta actividad, que pasaba a ser desempeñada por ocho compañías "colaboradoras" de la Administración.

El objeto de estas inspecciones no es otro que certificar la puesta a punto del barco y su estado como unidad marítima de recreo. En este sentido las empresas comprobaran el estado del buque, su material de seguridad y caducidad del mismo, en orden a expedir o renovar el Certificado de Navegabilidad, por la mencionada Administración, que delega únicamente las labores de Inspección Técnica de las embarcaciones. El ámbito de aplicación queda comprendido a las embarcaciones de recreo y deportivas de eslora comprendidas entre 2,5 mtrs. a 24 mtrs. y que no transporten mas de 12 pasajeros.

PERIODICIDAD SEGÚN MATRICULA. -

La ley establece que las embarcaciones de recreo pasen, la llamada ITB, en periodos de tiempo que oscilan según la lista a la que pertenezcan. Así, las registradas en lista T, con esloras comprendidas entre los 6 y 15 mtrs., deben de hacer la inspección cada cinco años a partir de la fecha de matriculación.

Si la embarcación es de segunda mano, ya matriculada, pasaremos la ITB cuando caduque el Certificado de Navegabilidad, en periodos de cinco años.

Cuando se trate de embarcaciones de mas de 15 mtrs. de eslora, o de construcción de madera, acero o aluminio o de lista 6ª, se realizara una inspección intermedia entre el 2° y 3° año.

Finalmente las embarcaciones menores de 6 mtrs. de eslora, salvo las de madera, registradas en lista 7ª, están exentas de reconocimientos periódicos, otorgándoseles un Certificado de Navegabilidad "sin caducidad"

 

INFORMES TÉCNICOS

Una vez realizada la inspección, la entidad colaboradora emite un informe tipificado por el Ministerio de Fomento, y una evaluación del estado del barco, en tres categorías.

A- APTO: En el caso de que el buque cumpla sin deficiencias todos los puntos revisados.

B.- APTO CON DEFICIENCIAS LEVES: Solamente se emitirá en el caso de que el barco presente pequeñas deficiencias que no afecten a su seguridad ni comprometan a su navegabilidad. Las anomalías serán anotadas en el informe y se revisaran en una nueva inspección, una vez subsanadas.

C.- NO APTO: En el caso de que el buque presente deficiencias graves no se firmara el Certificado de Navegabilidad y se notificara a la Capitanía Marítima que la embarcación no esta en condiciones de navegar. El propietario tendrá de dos a tres meses para solventar las deficiencias encontradas.

 

METODOLOGÍA

La inspección técnica consta de dos partes, una con el casco en seco, para revisar el mismo, así como arbotantes, orza, ejes y hélices y otra a flote, para revisar el correcto funcionamiento de su motor, radio y sistemas de navegación, seguridad, etc...

El buque debe estar en condiciones de poder ser inspeccionado, en buen orden y limpio, ya que en caso contrario la entidad de inspección puede posponer esta o negarse a realizarlo. Durante la inspección debe de estar presente el propietario de la embarcación o persona delegada por este.

Una vez superado el tramite y cuando nuestro barco este APTO, recogeremos el Certificado de Navegabilidad en Capitanía que será sellado por la Entidad Colaboradora. Este Certificado debe permanecer en el barco o al menos siempre que estemos navegando, ya que es el documento que prueba que nuestro buque esta en condiciones de navegar.